Participación: Aspectos determinantes para el exito/fracaso I.
Un sistema informático de participación debe, en su diseño, prever los posibles factores de fracaso del sistema desde el punto de vista del comportamiento de los usuarios, en su dimensión política y social, como en su forma de interacción ante la plataforma.
En cuanto a los criterios de comportamiento social-tecnológico se pueden identificar distintos factores:
- Legitimidad: El sistema debe estar validado a priori por los participantes. Cualquier sombra de duda en sus resultados, procedimientos o decisiones provocará el fracaso. Así mismo es importante asegurar que no exista la posibilidad de vetar artificialmente ciertos temas. Es decir, la capacidad de filtro también debe ser validada. Sobre el último punto existen varias alternativas:
- Centralizada: En la autoridad elegida, por ejemplo, el alcalde o presidente de la organización. Esto tiene el problema de que normalmente las decisiones y la ejecución de estas también residen en la figura central, por lo que existe el peligro de que esta autoridad se transforme en juez y parte. Puede existir también algún grado de descentralización (Por temas, geográfica, etc).
- Parlamentaria: Se delega la capacidad de proposición y filtro de los temas a un organismo elegido en forma democrática al estilo de un parlamento o un grupo de concejales. Tiene el problema de que existen mayoria permanentes que pueden vetar al bando "enemigo". Y en casos el bando minotario posee el poder de bloquear, lo que genera o bien estancamiento o bien incentiva la generación de acuerdos y negociación.
- Grupo autónomo: Se elige algún organismo autónomo que no tiene poder de decisión ni ejecución, pero sí de filtro. Probablemente de un perfil técnico. Esta solución es también politizable y elitista.
- Distribuida: El poder de filtro se delega en los participantes. Estos pueden levantar cualquier tema y su relevancia será decidida en forma colectiva. Tiene la desventaja de que se genera ruido excesivo, temas irrelevantes y existe la capacidad de boicot de grupos organizados. También tiene el problema de fragmentar la responsabilidad al extremo. La ventaja es que no es posible dejar temas fuera de discusión por simple conveniencia de quién esté en posición de poder.
- Identificación/anonimato: Los distintos modelos de software social, como foros, wikis, chats, correo, etc, normalmente carecen de sistemas que permitan identificar en forma segura a los usuarios que participan. En un sistema de participación ciudadana es crítico determinar en forma segura que "todos los que están, son" e igualmente crítico es poder asegurar que los que están pueden mantener el anonimato en ciertas ocasiones para evitar posibles persecuciones, seguimientos o simplemente para asegurar el secreto en algunas decisiones.
- "Clima político": Aquí me refiero a los aspectos subjetivos sobre la sensación política de los participantes. Es posible tener un clima de apatía, mística, crispación, polarización, profesionalización, etc. Una plataforma debe considerar que los estados de ánimo son cambiantes.
- Grado de madurez política: La manera como los participantes entienden la política puede resultar crucial para el exito/fracaso. El nivel educacional, el sistema de gobierno donde se aplica, el nivel económico y cultural son factores relevantes.
- Responsabilidad: Relacionado con el primer punto. Es importante determinar en quién reside la responsabilidad de ejecutar las decisiones que se tomen y como ésta responsabilidad será exigible. También es necesario establecer reglas que asignen responsabilidad a cada uno de los participantes y cuales serán las consecuencias en caso de infringir estas reglas.
- Nivel de acceso: Este factor lo identifico como tecnológico-social. Dependiendo del tipo de organización donde se aplique un sistema tendremos grados distintos de acceso lo que afecta la legitimidad. Por ejemplo, en un aplicación de un ayuntamiento será muy difícil lograr el acceso universal, en cambio en una organización cerrada, por ejemplo un club social, el acceso puede ser asegurado en forma absoluta.
- Grado de alfabetización: Este es un punto crítico. si existe una masa de usuarios que no tienen acceso por discapacidad técnica ante la tecnología se crean ventajas artificiales para una "elite tecnológica" que si sabe manejar las herramientas. Ahora bien, este aspecto no deberia ser un inconveniente para avanzar en sistemas de participación informatizadas, atendiendo el hecho de que los actuales sistemas de participación tampoco logran la inclusión, ni siquiera de las posibles "elites tecnológicas". En este sentido la alfabetización se transforma en un deber y no en un obstáculo.
- Usabilidad: El diseño de las interfaces puede hacer fracasar una iniciativa. Este es un aspecto complicado. La interfaz debe ser intuitiva y facilitar los objetivos transversales, como la capacidad de asociación, el seguimiento de temas, la visibilidad de lo asuntos definidos como importantes, el seguimiento de la actividad personal (de los usuario hacia ellos mismos, no desde la autoridad), etc. Además se debe tener en cuenta usuarios con discapacidades auditivas, visuales, motrices, etc. Otros aspectos deseables son la interoperabilidad, portabilidad y diversidad de formatos.
- Extensibilidad y flexibilidad: Las personas cambian. Las tecnologías deben adaptarse a ello y no al revés. El sistema debe estar preparado para nuevos soportes, nuevas prácticas y nuevos o mejorados estándares.
Hay aspectos que pueden ser considerados en el diseño del sistema y otros dependerán exclusivamente del uso que se le dé. El uso de herramientas informáticas y telemáticas de participación pueden tener un futuro promisorio siempre y cuando se apliquen con el criterio de facilitar el interés común de una organización y no el interés de personas o grupos especifícos. El éxito o fracaso dependerá de como se combinen estas dimensiones.
