
Me gustan rubias. También morenas, pero las rubias especialmente. Ayer tuve cita con dos de ellas.
La más espesa y amarga fue la primera que probé. Con buen cuerpo, demasiado persistente quizás. La verdad es que sólo puede tomarse muy, muy helada, ojalá con carnes a la parrila o quesos fuertes. La Rubia al vapor de la microcervercería Szot, es una lager fermentada en botella, sin filtrar, sin pasteurizar ni con aditivos. Dicen en el sitio de Szot:
Normalmente las cervezas “lager” se fermentan a una temperatura bastante más baja que las “ale”.
Nosotros le damos una fermentación “híbrida”: la fermentamos a temperaturas más altas que normal para lager.
La segunda rubia, “Ale”, era de curacaví, de la microcervercería chilena Kross. Ésta golden ale es menos agresiva al paladar que la anterior. Tiene un toque caramelizado y frutal, a damasco o durazno y el amargor típico de las ales. Muy apropiada para nuestra vieja costumbre de “tomar el fresco”, picoteando. Es de 4.6º grados, con doble filtro. Para maridar, Kross sugiere:
Disfrútenla como aperitivo, donde su suave amargor sensibiliza el paladar por los próximos sabores. También acompaña bien a platos de cerdo u camarones, especialmente cuando se usa salsa de soya en la preparación, cuyo sabor levemente dulce se mezcla con los características de esta Ale para formar una nueva sensación (el “tercer sabor”).
La siguiente cita es con una rubia y una morena. La amber ale Mestra y la bock de Volcanes del Sur. Mientras sale el sol nuevamente.
Tags:cervezas,crítica,gastro,kross,zsot




Qué puedo decir, hijo mio, muy orgulloso de saber que entre las nuevas generaciones hay aprendices tan aventajados!
http://www.flickr.com/photos/luisramirez/2310411675/
saludos,
LR
Comentado 12|04|2008 @ 00:50
Gracias por ts palabras, pequeño saltamontes.
Comentado 12|04|2008 @ 11:33