Girardi: Reprobación pública en tiempos del 2.0
La ya archiconocida situación que generó el senador Girardi luego de que su reclamo ante la subsecretaria de Carabineros ocasionara una sanción a los funcionarios que lo partearon ha evolucionado de un modo muy particular. En general, desde los ochenta, los escandalillos han sido dirigidos por la prensa, especialmente la televisión y en cierta medida por los diarios y la radio. Las conversaciones en las casas y oficinas daban cuenta de una sensación ambiente que los medios recogian como podían, sin embargo, éstas se quedaban dentro de una esfera pública muy acotada.
A Girardi, para su mala suerte, le tocó un nuevo escandalillo personal (todos sabemos que no es el primero) en tiempos en que los ciudadanos escriben en forma masiva en blogs, usan redes sociales, twittean-incluso con el mismisimo Senador- forman grupos tipo “Yo tb creo que Girardi es un tal por cual” y participan comentando en los sitios de internet de los medios tradicionales, los cuales visitan asiduamente y donde encuentran contenidos actualizados a todas horas. Como decía, para mala suerte de Girardi, las posibilidades de “linchamiento público” que otorga la red han crecido y son más potentes. La prueba es que Girardi ha ido cambiando y suavizando su discurso ha medida de que la sensación de indignación expresada por estos canales se ha hecho insostenible. El General Gordon, por su parte, ha tenido que salir a decir que “revisará la situación de los sancionados”.
En su momento la televisión produjo un efecto parecido apropiandose de la agenda pública y los políticos debieron empezar a cuidar mejor su imagen comunicacionalmente, al menos mientras la TV mantuviera los temas vigentes. Hoy, muy de a poco, los ciudadanos cuentan con herramientas para mantener por más tiempo la agenda, sacar algunos tópicos nuevos o recordar y vincular con los antiguos. Los políticos tendrán más dificultades, ya no solo para mantener una imagen del momento, sino para mantener la coherencia histórica en sus discursos.

December 23rd, 2008 at 14:59
Hola Daniel
concuerdo contigo, sobre todo lo último.
Que con los medios tecnológicos se hace más duradera la coherencia histórica de los discursos.
Y esto no solo se aplica al caso de Girardi, por ejemplo, sino también en los nuevos funcionarios públicos que acceden a cargos y uno, tras hacer un breve análisis e investigación vía google y derivados, puede sacar un perfil de su (in)congruencia.
Eso
un abrazo
December 23rd, 2008 at 15:13
Pedro,
Claramente esto no solo afecta a Girardi, por eso hago enfásis en que todo esto es “para su mala suerte”. De hecho hay asuntos muchísimo más graves que son mñas dignos de cacareo.
Y por cierto, el tema es divertido porque se viene a la mente lo que pasó con el hijo de Alvear, época en que no había tanta “publicación personal”. La ironía es ver ahora a Soledad en la comisión de ética.
December 24th, 2008 at 10:40
Quizá el punto es que el nivel de las conversaciones ha subido -metafóricamente- a la web, es decir, las conversaciones personales o grupales ahora ya no se quedan en el pasillo o en el bar, sino que podemos plasmarla como un objeto social y con ello causar un efecto insospechado en la época cuando la TV reinaba. Al estar arriba, son susceptibles de enredarse con otras, algo que no se podía hacer antaño.
Larga vida a la web.
Saludos!
December 24th, 2008 at 11:32
Daniel:
Cuanta razón tienes!, esta vez hay otro linchamiento público a varios políticos en un famosillo blog. Me imagino la bola de nieve que se armará de esto.
http://tinyurl.com/8ux2xo
Me imagino el cambio de discurso que darán al darse cuenta lo equivocado que están!. Es un claro ejemplo de lo que hablas en tu post.
Saludos!
January 15th, 2009 at 17:59
Girardi conesa , nos sales mas
January 15th, 2009 at 18:10
El señor Girardi ha abusado demaasiado de la buena voluntad de sus votantes. Ellos lo eligieron para servir al país y ser útil, pero ha sido todo lo contrario, este señor se está sirviendo al país. OJO VOTANTES, NO PIERDAN MÁS SU VOTO, POR ESTE SEÑOR QUE NO SE LO MERECE.
La televisión sólo muestra los hechos que ocurren, pero somos nosotros como ciudadanos los que tenemos que recordar a la gente las cosas que este señor ha hecho.