No en persona. Hoy va de libros. Resumen y crítica de los pasados 3 meses.
La Tabla de Flandes

A finales del XV, el pintor flamenco Van Huys nos lega un mensaje, encriptado en una partida de ajedrez, que una “intrépida” restauradora de arte de nuestro tiempo podría revelar. Según la contratapa, Arturo Perez-Reverte es una mezcla entre Spielberg y Umberto Eco. El entusiasmo editorial provoca que se digan burradas. Se le podría encontrar algo de sentido a la frase, dado que al leer da la sensación de estar frente a un guión, más que frente a una novela. Incluidas pausas comerciales. No por eso es aburrido, la tensión va in crescendo y el final se teje de modo entretenido y fluido. Para los ajedrecistas, el plus es que se puede jugar un poco al detective de un modo en que los herejes que no saben jugar ajedrez no pueden. Lo malo es que te tienes que identificar con el personaje más soso del libro. Después de todo, los héroes no tienen porque ser cool.
Para leer en las pausas comerciales. Con café espresso y lucky rojo. La Tabla de Flandes, Arturo Pérez-Reverte,1990.
El Enigma de Flandes

Seguimos en Flandes. También en el XV, otro pintor Flamenco, ésta vez Jan Van Eyck, descubre una técnica revolucionaria para el conservado de las pinturas, mientras en la Florencia de Cosme Médici se teje una conspiración en que se tocan intereses que pueden definir el curso de la época de los descubrimientos. Una serie de asesinatos da el toque de partida y durante la trama se producen varios hollywoodescos cameos, de maestros como Donatello, Alberti, Fra Angélico , Brunellechi, entre otros. Es otro de esos libros que parten bien y parece que serán interesantes. Luego el tejido queda medio flojo y deshilachado. Las voladas existenciales están muy pero que muy de más.
Para leer en un interrail, si pasa por Florencia o Brujas es mejor. Con una Duvel queda bien. El enigma de Flandes, Gilbert Sinoue.
El Médico

La vida y obra de Rob Cole. Rob es un inglés del siglo XII. Nace en la oscura Europa medieval, se queda huerfáno y en ello descubre tiene un don para sentir la vida y la muerte que le impulsa a querer curar. Con ese deseo, se embarca en la empresa de convertirse en un médico y para ello nada mejor que buscar al mejor de la época: Avicena. El viaje lo lleva de la Inglaterra convulsa hasta la floreciente Persia, siendo testigo, cómplice y vícitima del cruce confuso, tenso y aún vigente de las tres religiones monoteístas.
El libro parece estar bien documentado en la recreación de época, es ágil y de lectura rápida a pesar de las casi 900 hojas.
En ocasiones, llega a ser conmovedor y mueve a la empatía con el protagonista:Un tipo grande, desconfiado y noble a la vez, solo en el mundo (al menos por un tiempo), desafiante ded los convencionalismos, ingenioso y hábil adquiriendo las manidas “competencias”. El resto de los personajes, bien delineados y entrañables: Un mentor severo, pero buen cocinero y en el fondo cariñoso, un corredor sodomizado en busca de gloria, una mujer fuerte y nacionalista (ya en esa época!), un rey megalómano, un judio amistoso, una persa seductora recluida en el harén, entre muchísimos más.
Si fuera peli, sería un perfecto relevo para los kilométricos y repetidos filmes de semana santa.
Altamente recomendable, aunque el final se desinfla un poco. Quizás sobra un capítulo.
Para leer debajo de una parra, tomando cerveza cruda(mucha) y comiendose un dürum. El Médico, Noah Gordon, 1986.
La Alternativa del Diablo

En plena guerra fría, un inusual desastre en la producción rusa de cereales pone a Londres, Washington y Moscú (como les gusta a los periodistas políticos llamar a los países por sus capitales) en una encrucijada política que podría tornar caliente la gélida guerra de la segunda mitad del siglo XX. En eso, unos nacionalistas Ucranianos se les ocurre empeorar todo y lo que ya era complicado se torna casi insostenible. Un “viejo lobo de mar” noruego logra el trabajo de su vida al ser nombrado capitán de un petrolero XXL. Un agente secreto inglés movido por un antiguo amor (nunca falta el amor en estas cosas, no?) se mete en una frenética y diabólica? búsqueda de solución tanto para él y para el mundo.
Las historias se van acoplando en una narración excelente que logra mantener el interés y sobre todo el suspenso hasta el final de la novela. De paso, nos muestra la paradoja de como los humanos pueden ser utilizados y moldeados según los intereses concurrentes y como, en eventuales ocasiones, unos tipos comunes llegan a tener expectantes a todo el mundo si tienen una causa y un plan suficientemente siniestro, loco y viable para ello.
Por cierto, es una nóvela futurista, escrita en 1979 y ambientada en 1982. Como en toda novela de espías, al final nada (bueno, casi nada) es lo que parece.
Para leer en el asiento de atrás de un descapotable a 100 por hora bordeando la costa azul (Aunque esa locación, en realidad, no aparece). Y tomarse un Martini despues de ello. La Alternativa del Diablo, Federic Forsyth,1979.
Currently reading : Los Detectives Salvajes, Roberto Bolaño.
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