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Vida nueva
13|07|2009 a las 6:05 pm - Posteado en: Ehmmmm,Universidad,Viajes,proyecto de titulo — Daniel Vásquez

Hace 4 meses que no escribo. Justamente cuando me han pasado muchísimas y trascendentes cosas he tenido un momento de “desafección” con ésta bitácora. Lo que he acabado y he empezado, si como persona fuera historia, sería como un cambio de siglo.

Ingeniero

Cuando terminé el colegio el ’99 tenía una idea vaga sobre que quería estudiar. Llevaba un rato decantado por la ingeniería, pero la informática no era mi camino natural. Apenas tenia un computador disponible hace poco tiempo y nunca fui precisamente un computín. Pero elegí esta carrera, en parte por descarte, en parte por un proceso de convencimiento paulatino.

La U fue el paso del mundo pequeño al mundo grande; geográfico, etáreo y mental. En la primera etapa gané amigos, en la segunda kilómetros y mundo y en la tercera templanza. Las cosas siempre fueron bien, pero fue necesario un ajuste al finalizar, que se tradujo en decisiones y acciones arriesgadas y en una memoria de título que significó uno de los mayores desafíos  personales en cuanto a la necesidad y capacidad de perseverar en un escenario de creciente tensión. Mi necesaria Odisea particular.

El mundo

Nací en un continente promedio, en un país promedio, en una ciudad promedio y en un barro barrio promedio. Los primeros 8 años los pasé en dictadura y los siguientes en la resaca que viene después de ello. Es decir, un mundo apático, acomplejado, pero aspiracional. En 2004 me fui a Alemania por estudios, siguiendo un instinto de apertura , que antes suplí de maneras diversas.  Clichés aparte, en Alemania tenía un buen sparring para probar audacias, miedos y contrastar el mundo conocido. A la vuelta me pasé dos años, entre estudios y, por probar, en la dirigencia estudiantil. Como aún me quedaban ganas, decidí irme a España, previo auspicio de la Universidad y otra vez siguiendo la intuición. Ya iban dos. O sea que mi fama de racionalidad analítica tenía un espacio para los impulsos.

El amor

Conocí a Caterina en Alemania. Aunque todos pueden ser generales despues de la batalla, creo que en ese momento volví a funcionar por intuición. Supongo que por eso, al despedirme por ella en la noche que nos conocimos, no le pedí el teléfono ni ninguna clase de información de contacto. Estaba seguro que nos volveriamos a ver. Los siguientes seis meses fueron de aquellos en que tienes la certeza diaria de que estas viviendo los meses más irrepetibles de la vida. Los que contaremos a los nietos.

La vuelta fue imprecisa, insegura y complicada. Fue lo natural. No habia previsión razonable de que las cosas convergieran en el punto en que estamos ahora. Todo lo que pasó en adelante fue una mezcla de aquello. Imprecisión, inseguridad y complicaciones. Pero había una segunda certeza proveniente de lo no-analítico y es que estaba seguro de que la historia no se acababa allí. Y la historia es larga e inefable.

En agosto de 2008 nos casamos. Entremedio, ella conoció mi país y mi familia y yo conocí la suya. Entremedio la paciencia de la espera y peor aún de la espera sin fecha conocida. Y el triunfo es de ambos y de quienes nos acompañaron.

Nueva vida

En marzo me titulé y en pocos días volé a Palma de Mallorca para iniciar en toda regla la “vida de casado”.  Con crisis y malos augurios incluídos tuve suerte y a 3 días hábiles de mi arribo conseguí trabajo de desarrollador en una empresa de software local.

Son meses de estabilización, asentamiento, papeleos, residencia legal, pulpomóvil nuevo y por sobre todo, acondicionamiento de la casa de pueblo donde viviremos en los inciertos próximos años que pasemos en Ses Illes. También toca acostumbrarse a una nueva cultura, idioma y nuevos modos de vivir. De momento, con una agradable sensación de sin-prisa-pero-sin-pausa.

4 meses, desde que llegué que no escribo. Cabos sueltos que voy atando.

Acabo de toparme y conversar en los pasillos del dcc con Juan Alvarez, mi mentor computin y leyenda de ICC .

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DAAD
28|06|2007 a las 8:08 pm - Posteado en: Universidad,Viajes — Daniel Vásquez

Dsc00835Aunque en algunos temas tenga naturales reparos, en otros la UTAL está en excelente nivel. Tuve la oportunidad de participar en el programa DAAD en 2003-2004 y fue de esos viajes que cambian la perspectiva por completo.

Conocerla, conocer Europa, aprender Alemán, vivir solo durante un año, mejorar el curriculum, quedar con ganas para seguir viajando y seguir conociendo gente son algunas de las consecuencias directas e impagables de este programa.

Además, los ex-becarios DAAD son una red mundial, incluyendo nuestra Presidenta o escritores como Gonzalo Rojas, Mario Vargas Llosa o Antonio Skarmeta.
Un beneficio práctico, que me acaba de llegar, es una lista de libros Informáticos que el DAAD regala anualmente a cada uno de sus ex-becarios sin concursos ni sorteos. Así que inauguro con ellos mi biblioteca académica. Y llegaron justo a apoyar la memoria.

A los compañeros que puedan, solo decirles: Postulen. Poco que perder, mucho que ganar.

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La Universidad responde.
15|06|2007 a las 10:09 pm - Posteado en: BloggerPower,Universidad — Daniel Vásquez

Aunque el post anterior sobre el casino de la Utal fue subido sin aviso al Amaule, sirvió para abrir un debate público. Hoy está en portada la respuesta de la Vicerrectora Sra. Paulina Royo acerca del tema.

Agradezco que se haga eco y que la respuesta se haga pública.

Sin embargo, tengo las naturales discrepancias.

Cito:

Efectivamente, durante el año 2005 y marzo del 2006, existieron algunos problemas en el Casino del campus Los Niches, básicamente porque se rompieron las confianzas en términos del incumplimiento de algunos acuerdos establecidos ente la Universidad de Talca y el concesionario del Casino. La foto publicada en su diario corresponde al año 2005,

Yo creo que los problemas no son de 2005 y marzo de 2006. Los problemas con la alimentación existen desde que entré a la Universidad en el 2000 y desde antes (Antes ni siquiera había casino). La foto es tomada de un foro y me consta que existen varias más recientes, incluyendo el video que aporta Claudio en los comentarios del post anterior. Es decir, el problema existe.

Cito:

Durante el año 2006 y 2007, generamos un espacio de diálogo y participación que nos permitió detectar con mucha fluidez las falencias que presentaba el servicio del Casino, las cuales – junto a la cooperación de la empresa concesionaria- se han resuelto satisfactoriamente, a juicio de la mayoría de los estudiantes del Campus Los Niches,

No estoy seguro si a juicio de la mayoría eso es así. No conozco si se ha hecho alguna encuesta, sondeo, votación a mano alzada o similares para afirmar esto. Si alguien lo sabe me gustaria conocer como se puede afirmar esto. Imagino que la afirmación se basa en la opinión de los dirigentes. Me gustaría aclararlo. De todos modos, aquí, hay más opiniones.
Yo creo que los problemas persisten y aún está lejos poder decir que se tiene un servicio acorde a los alumnos de la Facultad de Ingeniería.

Cito:

No obstante lo anterior, tenemos conciencia que este servicio es susceptible de mejoras y optimizaciones, como todas las cosas en la vida. Motivo por el cual invito a los estudiantes a utilizar los medios de comunicación y participación que existen al interior de la Vicerrectoría de Desarrollo Estudiantil, como en la Federación de Estudiantes del campus Los Niches y en sus respectivos Centros de Alumnos, para que juntos, en forma propositiva y colaborativa podamos relevar falencias y proponer soluciones tanto a nivel institucional como con la empresa concesionaria.

Sin duda, el interés de todos es mejorar los servicios. De todos modos, creo que no se debe olvidar que las Federaciones se componen de directiva y alumnos. Y por tanto cada gestión, opinión o propuesta debe ser considerada y validada. Al interior y “al exterior”.

En todo caso, me parece que es muy positivo que la Sra. Vicerrectora manifieste la disposición a solucionar los temas y defienda los avances que se han hecho. En días en que la imagen pública se hace tan importante, la discusión abierta de los temas puede resultar muy efectiva. Y éste es un tema cotidiano. De los que luego forman parte del recuerdo que cada uno tendrá de los años de Universidad.

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Casino de la Utal usa y abusa…
6|06|2007 a las 2:34 am - Posteado en: Universidad — Daniel Vásquez

pan con peloEn nuestra Universidad y especifícamente en nuestra facultad tenemos una larga historia de mal servicio de alimentación. La facultad está en un camino rural y las posibilidades de ejercer el derecho a elección en la alimentación se reducen a intentos esporádicos e insuficientes de competencia extra-campus, a ir a Curicó con la consabida pérdida de tiempo (que a veces se hace imposible) o a llevar el propio alimento.

Han pasado distintos concesionarios como Alimov o Scolarest y todos se han caracterizado por un servicio deficiente y muchas veces poco digno. Las condiciones higiénicas son deficientes y a veces escandalosas (perros deambulando en la zona de comedores), los precios están con recarga y los stocks son poco regulares. Hay múltiples anécdotas de “pastelazos” del servicio que sería largo detallar, desde las famosas “vienesas al jugo”, pasando por las hamburguesas con puré que venian en “tupper“, los completos incompletos, horrores ortográficos en las minutas, etc. Sugiero que las anécdotas sabrosas se añadan en comentarios.
El tema es de larga discusión.

La última conocida es el no respeto a las condiciones de un ticket de Sodexho que se estaría entregando a los alumnos. La concesionaria al parecer intenta obtener “comisión” y restringe arbitrariamente su uso.

Uno de los alumnos tomó acciones y recibió la siguiente respuesta:

Samuel,

Respecto a tu consulta, te cuento que ningún restaurant/casino etc. puede hacer discriminación de precios por nuestros cheques. Somos un medio de pago igual que el efectivo y por contrato ningún afiliado puede hacer un recargo o cobrar un porcentaje. La única diferencia con el efectivo es que no pueden dar vuelto (ej: si el menú vale $1.700 y tu cheque es por $2.000, hay dos alternativas: o consumes algo más por el valor de $300 o lo dejas como “propina”), porque la Circular 37 que regula este tema prohíbe que se de vuelto.

En lo que no tenemos nada que ver es en los contenidos de los menús o los platos que vende cada afiliado; ahí el poder lo tiene el cliente (ejerciendo su poder de elección). Sin embargo por lo que entiendo si este Casino está en una Universidad no hay mucha opción que digamos, en ese caso tendrían que hablarlo con las autoridades de la Universidad.

En referencia a tu denuncia, te agradecería enormemente que me pasaras el teléfono del casino que está haciendo esto para hablar con ellos y ponerle fin a esta situación.

Gracias por tu preocupación.
Saludos cordiales,

Carolina Bernardi B.

Ejecutiva de Afiliaciones.

Sodexho Pass

687 02 35 – 9829 7663

Un profesor, que conoce el sistema por dentro, me comentaba que era muy díficil que la Universidad mejore las condiciones de los contratos, porque esto no resulta rentable. Ya que está de moda “apuntalar” los malos servicios no sería descabellado que la Universidad “subsidie” el sistema de alimentación en vista de los elevados aranceles y matrículas que los alumnos pagan. Aunque, sin duda, lo ideal sería tener competencia interna. Yo ya dejé hace mucho de usar el servicio, pero este se agrava más cada año y no se ve solución en el horizonte.

Según sé, como ex-dirigente, esto es un asunto que compete a la Vicerrectoría de Asuntos estudiantiles. ¿Se harán cargo?.

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