
Me quedé con una sensación de “¿Y?”. El tan especulado y esperado cambio de gabinete de Michelle Bachelet me pareció decepcionante. Quizás más aún: Timorato. La metáfora del Ministro Vidal sobre el “segundo tiempo”, parecía abrir alguna oportunidad al gobierno de por fin ponerse a gobernar. Sin embargo, la presidenta parece haber sucumbido al desgano que parece arrastrar desde que comenzaron los problemas.
Vamos por partes. En Interior ya es la tercera vez que repite el patrón: Un político DC, de la vieja Guardia y con poco o nula sintonía con ella misma. A pesar del celo que mostraba con que la dejaran gobernar, ha aceptado poner la carrera presidencial en su propia nariz: tiene un ministro para Alvear, uno para Lagos y uno para Insulza en el gabinete político.
Sumamos que en La Tercera deben estar felices , dado que les hizo caso en todas sus especulaciones. Dejó aún más solo al único insacable que es Velasco, sacando a los ministros Bitrán y Poniachik.
Seguramente no tuvo nada que ver en la decisión lo del acuerdo con Microsoft, pero la salida de Ferreiro, abre una razonable duda para los que estamos con LD en cuanto a la posición que tomará el nuevo Ministro de Economía Hugo Lavados. Se me viene a la cabeza eso de “mejor diablo conocido…”. Lo más probable es que no tengamos mayores novedades hasta marzo sobre éste tema. Paciencia.
Lo de agricultura a simple vista me parece incomprensible. Aunque no estoy tan enterado de que tal iba el Ministro Rojas, la gestión anterior en mi querida Universidad parecía darle méritos suficientes. Por las entrevistas que había leído, parecía ser que estaba poniendo los acentos donde corresponden. El mérito de Marigen Hornkohl no queda claro. Todo apunta a que es una maniobra (politiquera) de mantención de equilibrios. Update: En Chile: Potencia Alimentaria tb. se lo preguntan.
Me parece que la Presidenta no está siendo audaz en los grandes temas. No se aprecia fuerza ni en educación, TIC ni salud. En TIC no queda claro quién lidera, si es que hay algo que liderar, y sigue a medio camino entre el MTT y el de Economía. Con una agenda digital “gallina”, sólo queda la sensación de que esto no es tema. Y ya sabemos que a Cortázar no se le puede hablar de nada que no sea el Transantiago.
En educación seguimos marcando el paso. La ministra no ha descollado especialmente por su talento y si le sumamos la “mentirijilla“, que además de inaceptable para una autoridad de gobierno, es patética si encima es la máxima autoridad de educación y pone serias dudas acerca de su competencia para el cargo. Quizás aquí perdió la presidenta la oportunidad de poner a alguién como el Dr. Rojas en un ministerio de importancia.
Lo de Bitar en el MOP es casi anecdótico. El movimiento necesario para desempoderar a Expansiva (y por tanto a Velasco, Andrés) y poner a otro miembro de la vieja guardia de la Concertación. Supongo que ya sin las ilusas pretensiones de presidenciable. Update: Pato Navia llama al cambio en general: “Velasquicidio”.
Si lo que quería Bachelet era frescura esto fue enterrado. Si lo que quiere es que se pase rápido lo que queda de Gobierno quizás fue un acierto. Si lo que quiere es que no pensemos que fue pauteado, no lo logró.
Creo que con éste cambio se ha condenado el período a la intrascendencia. Y se acaba de presentar la mejor oportunidad en años para la derecha. Aunque conociéndolos, seguro la vuelven a desperdiciar.
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