Aunque en algunos temas tenga naturales reparos, en otros la UTAL está en excelente nivel. Tuve la oportunidad de participar en el programa DAAD en 2003-2004 y fue de esos viajes que cambian la perspectiva por completo.
Conocerla, conocer Europa, aprender Alemán, vivir solo durante un año, mejorar el curriculum, quedar con ganas para seguir viajando y seguir conociendo gente son algunas de las consecuencias directas e impagables de este programa.
Además, los ex-becarios DAAD son una red mundial, incluyendo nuestra Presidenta o escritores como Gonzalo Rojas, Mario Vargas Llosa o Antonio Skarmeta.
Un beneficio práctico, que me acaba de llegar, es una lista de libros Informáticos que el DAAD regala anualmente a cada uno de sus ex-becarios sin concursos ni sorteos. Así que inauguro con ellos mi biblioteca académica. Y llegaron justo a apoyar la memoria.
A los compañeros que puedan, solo decirles: Postulen. Poco que perder, mucho que ganar.
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