5
La grúa
4|10|2008 a las 8:49 pm - Posteado en: Curioso — Daniel Vásquez

Si bien Talca tiene un moderno paseo peatonal, grandes tiendas, cafés con WIFI y hasta un diario glocal, hay veces en que la modernidad se encuentra con la tradición de maneras muy particulares.

Visto en y foto por: Alejandro Vega.

Tags:,,,
17
Salir en Talca III
9|09|2008 a las 12:07 am - Posteado en: Viajes,gastro — Daniel Vásquez

La primera versión fue bastante comentada y la segunda no estuvo mal.  Ha pasado suficiente tiempo como para descubrir nuevos lugares y tener material para una tercera versión de mi guía personal para Talca.

Let’s go.

(more…)

Tags:,,,,
6
Talca y su jungla de cemento.
25|07|2008 a las 5:55 pm - Posteado en: Curioso — Daniel Vásquez

No hace mucho que conduzco, pero ya puedo tener cierta visión desde los puntos de vista del conductor y del peatón. Talca en particular es especial.

No tenemos demasiado tráfico, pero tenemos. La contaminación es incipiente y el transporte público está sobrepoblado para nuestras dimensiones. Hay calles que son  dignas de Rally como la 1 sur en las cercanías del Terminal o la 1 poniente al llegar a las 2 sur. Los problemas para aparcar aún son menores y por suerte aún no estamos TAN a merced del “socio” que dice “se lo cuido(por dos lucas)”.

Dicho esto, conducir igual es una experiencia. Por la avenida Colín hay una especial predilección por los pasos de cebra los cuales al parecer soy del 3% de conductores que los respetan. Y seguramente tu “maldito querido lector” eres del 97% que los cruza con total y absoluta parsimonia. Serías capaz hasta de abrochar tus zapatos en medio de la calle.

Otra costumbre del peatón promedio talquino es caminar por las orillas de las calles. Al parecer los 30 centímetros que mide la cuneta son un obstáculo insalvable para subirse a ellas. Una subespecie de este peatón es el que lleva niños. En coche y apuntando hacia la calle.

Sin embargo, la característica principal del peatón talquino es otra: Esperar al rojo para cruzar. Y es literal. Hay gente que ve el verde y se para en seco. Supongo que será una especie de deporte extremo en una ciudad donde no es posible hacer cualquier otro. Para que decir, que cruzar en las esquinas es algo que parece mal visto. A mitad de cuadra es más apropiado.

A favor de los peatones, he de decir que no son los únicos curiosos. Los ciclistas, ecólogicos donde los haya, también tienen los suyo. Hay varias subespecies:

  • Hombre de mediana edad que viene de la “cancha”: Su bicicleta es antigua o es una Mountain Bike que en su momento fue el regalo de cumpleaños de su hijo. Suele conducir con una mano y fumar con la otra. Jamás llevará luces, casco o reflectores.
  • El ciclista obrero: Este está más curtido en el uso de reflectores y en ocasiones hasta lleva casco(de construcción). Su mala costumbre consiste en conducir en doble o hasta en triple fila con los compañeros de obra. Propenso al improperio.
  • Adolescente: Se cruza. Donde pueda hacerlo, se cruza.
  • Engrupido: Lleva casco, reflectores, rodilleras, seguro médico, herramientas, gatorades, ropa deportiva. Estos suelen respetar las leyes, pero miran con cara de “maldito conductor estresado, propenso a enfermedades cardíacas y emisor de gases contaminantes”. Algo así como los veganos versión rodante.

Y los conductores. Aquí está lleno de cliches que casi no vale la pena nombrar, como la señora en van con 6 hijos, los tuneados y los colectiveros. Quizás el deporte favorito en Talca es tocar la bocina aunque no haya donde llegar apurado.

Caterina también habla de esto.

Tags:,,,
1
Talca: Round a ¿cuatro? bandas
9|06|2008 a las 4:23 am - Posteado en: Ágora — Daniel Vásquez

La predecible renuncia de Patricio Herrera a la reelección por la alcaldía de Talca terminó de desatar la lucha interna de la Concertación por el cargo. El escaso pudor que habían mostrado los concejales socialistas Elissetche y Soto en sus aspiraciones de quitar la candidatura a Herrera ya es innecesario. De paso, la mala gestión de Herrera, cosa que la sola existencia de esas candidaturas hacía evidente, ahora aparece como un hecho de la causa en el reconocimiento implícito de que la evaluación ciudadana ha sido nefasta.

Si a este rechazo ciudadano-como diría Herrera, injusto o no-, le sumamos la aventura de los PPD-PR de llevar una lista de concejales en paralelo a la surrealista alianza DC-PS, los incentivos por cuestionar el “cupo socialista” crecen. Agregamos pues, al ex intendente PPD Jaime Hermosilla a la lista de aspirantes, quién durante ésta semana ha manifestado su “disposición” para la disputa que se completa con el otro ex intendente, el radical Alexis Sepúlveda.

Así las cosas, no sería sorprendente si a algún democratacristiano le pica el bicho del “servicio público”. La solución se ve, por ahora, incierta.

Tags:,
0
Talca de vinos
21|04|2008 a las 1:00 am - Posteado en: gastro — Daniel Vásquez

Nos fuimos de copas por Talca. En nuestra aspiracional diagonal, montaron la Fiesta del Vino del Valle del Maule. Un apasionante desfile de parroquianos con cara de circunstancia, mientras los aromas de madera, tabaco y berries se introducían arteramente en sus narices.

El estilo de los stands era del tipo “matrimonio”, rollo carpitas de tela blanca y arreglos florales clásicos, entre botellas, aceites y artesanos del cuero, madera y crin. El escenario, lejos lo peor pensado de la fiesta. Arrinconado en el borde de la plaza, no quedaba claro si la idea era que pareciera lleno, dado que no cabía más que un puñado de gente antes de caerse a la calle que NO habian cortado. Lo segundo peor pensado fue el anuncio de un paseo en el tren del ramal que nadie fue capaz de decirme cuando ni como fue. Fuera de las agrias consideraciones, el vino en sí mismo fue una buena cosa.

Fuimos armados con nuestra copa y nueve tickets para degustar. Más que suficiente dado que a las 23:00 hrs ya empezaban a cerrar o a poner cara de “ya nos queda poco”, aun cuando el programa indicaba que la fiesta acababa, cenicientamente, a las doce. Así, mientras en el escenario Lalo Vilches declamaba lo más manido de nuestro folclor, nos fuimos puesto por puesto probando carmeneres, syrahs, chardonays y merlots. Cabernets no, porque “ya se acabó”. Dos cajetillas del potente Lucky uruguayo que viene sin dientes amarillos ni Don Miguel para decirnos lo malo que es fumar. Nos enteramos tardíamente quién diablos fue Santiago Bueras, vimos como algunos querían avivarse rellenando su copa sin dar su ticket a cambio, amables peleas de gente que el par de copas de alcurnia ya les había subido a la cabeza, amigos y conocidos saludando con cara de “como nos cambia la vida” y los perros habituales que se preguntaban donde quedó la habitual parsimonia fomedad de una ciudad poco dada a la parafernalia.

Al final, nos quedamos con un ticket en la mano, pero con la copa al tope gracias al postrero descorche que los amigos del stand de Oveja Negra hicieron, en justa y divina compensación por un vino con borra que compramos a esa viña alguna vez que celebramos en el sur.

Tags:,,
Anterior »